Nuestro equipo interviene desde el inicio, analizando la materia prima antes de su dosificación. Ensayamos los agregados finos y gruesos para asegurar que sus características físicas cumplen con los estándares requeridos.
Una vez definido el diseño, el control continúa en estado fresco. Realizamos el ensayo de peso unitario volumétrico, control de temperatura y determinación de la consistencia mediante el Cono de Abrams. Luego se realiza la toma de muestras para el control de resistencia.
Pero el proceso no termina ahí.
Con el hormigón ya endurecido, efectuamos la rotura de las probetas para determinar la resistencia máxima alcanzada y verificar que cumpla con la resistencia característica proyectada. Este paso es clave para validar que la estructura responderá a las exigencias previstas.
Cada resultado obtenido en laboratorio valida que la ejecución en obra responderá a las especificaciones de ingeniería proyectadas.
Contar con instalaciones de laboratorio y plantas de producción propias permite a Da Fré mantener un control total y directo sobre la trazabilidad de los materiales. Esta integración técnica es fundamental para identificar desviaciones de manera temprana, reducir riesgos de mantenimiento futuro y garantizar que cada decisión constructiva esté respaldada por datos precisos y no por la improvisación. Por eso el laboratorio no es un área complementaria, constituye un eje técnico para la ejecución de proyectos.





